Información TCA 

 

 

 

Mucha información puede hacerte sentir abrumada/o así que he hecho un resumen  básico sobre los trastornos de la conducta alimentaria, señales para detectarlos y cómo ayudar a alguien que nos preocupa.

 

 


 

 

 

 

 

Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos psicológicos graves que se manifiestan a través de anomalías en la ingesta y una obsesión por el control de peso y la imagen corporal.

 

El síntoma externo es una alteración de la conducta alimentaria (dietas prolongadas, negación a comer determinados alimentos, vómito autoinducido, pérdida de peso...), pero el origen de estos trastornos debería explicarse a partir de una alteración psicológica (desregulación emocional, autoestima baja, nivel elevado de insatisfacción personal, miedo a madurar, índice elevado de autoexigencia, percepción errónea de las propias medidas corporales, ideas distorsionadas en lo que refiere al peso o a la comida...).

 

Aunque los trastornos de la conducta alimentaria pueden comenzar con preocupaciones por la comida y el peso, son mucho más que eso. Las personas con trastornos de la conducta alimentaria utilizan la comida y el control de la comida como un intento para compensar los sentimientos y emociones que les resultan insoportables. Centrarse en la comida y el peso es la forma que encuentran de lidiar con las emociones dolorosas y para sentirse en control de su vida personal, pero al final estos comportamientos dañan aún más su salud emocional, su autoestima, la sensación de competitividad y control de la persona y su salud física.
 
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades que provocan alteraciones tanto a nivel físico como mental. Están originados por múltiples causas de carácter biológico, psicológico, familiar o sociocultural. Para su recuperación es necesario un tratamiento multidisciplinar, con profesionales especializados que traten a la persona afectada y a su entorno.

 

 

 

 


 

 

 

 

¿QUÉ TIPOS DE TRASTORNOS HAY?

Anorexia nerviosa

 

Las personas con anorexia nerviosa:
Restringen su comida o la eliminan con conductas de purga (como el vómito autoprovocado o utilización incorrecta de laxantes, diuréticos o enemas), para conseguir un peso muy por debajo de lo que corresponde a su sexo y edad.
Tienen mucho miedo a ganar peso o a engordar, lo que da lugar a comportamientos que interfieren en el aumento de peso, incluso con un peso significativamente bajo.
Muestran una alteración en la forma en la que perciben su propio peso o constitución, ya que se sienten gordas por más que adelgacen.

 

Bulimia nerviosa

 

Las personas con bulimia nerviosa:
Tienen episodios recurrentes de atracones, que se caracterizan por la cantidad de alimentos ingeridos y la sensación de falta de control sobre lo que se ingiere.
Llevan a cabo conductas compensatorias inapropiadas para evitar el aumento de peso, como el vómito autoprovocado, el uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo.
Viven muy preocupadas por el peso y la figura, el deseo de estar delgadas y un miedo desmesurado a engordar.La evaluación de sí mismas se ve muy influida por la constitución y el peso corporal.

Trastorno de atracones

 

Las personas con trastorno de atracones:
Tienen episodios recurrentes de atracones, que se caracterizan por la cantidad de alimentos ingeridos y la sensación de falta de control sobre lo que se ingiere.
Durante los episodios de atracones, comen grandes cantidades de alimentos muy rápidamente, hasta sentirse desagradablemente llenas. Y sienten un malestar intenso respecto a los atracones.
El atracón no se asocia a un comportamiento compensatorio inapropiado como en la bulimia nerviosa y sí que conlleva un aumento del peso considerable.
Muchas personas no reúnen todas las características necesarias para ser diagnosticadas de anorexia nerviosa, bulimia nerviosa o trastorno de atracones, pero eso no significa que no presenten una alteración alimentaria que requiera tratamiento. Padecen trastornos de la conducta alimentaria que no se manifiestan de la misma manera pero suelen dar lugar a cuadros clínicos tan complicados y graves como el que presentan las personas con los principales diagnósticos.
 
Existen otros trastornos de la conducta alimentaria como el pica, el trastorno por rumiación y el trastorno desviación/ restricción de alimentos, en los que la imagen corporal no se ve alterada. Y también existen trastornos en los que hay una alteración de la imagen corporal pero no conllevan alteraciones de la conducta alimentaria, como el trastorno dismórfico corporal.

 

 

 

 


 

 

 

SEÑALES DE ALARMA

En qué fijarse para detectar un Trastorno de la Conducta Alimentaria

 

 

Los trastornos del comportamiento alimentario son enfermedades mentales graves. El pronóstico mejora cuando se detectan y se tratan precozmente.
Hay algunos comportamientos que pueden hacernos sospechar que existe un trastorno de la conducta alimentaria. No se trata de criterios diagnósticos y, por tanto, no confirman la enfermedad, pero ante estas señales es recomendable consultar con un/a profesional que realice una evaluación diagnóstica.
 
En relación a la ALIMENTACIÓN:
Ayuno, saltarse comidas, dietas restrictivas, tener alimentos prohibidos (con frecuencia pone excusas para no comer).
Preocupación constante por la comida. 
Interés exagerado por recetas de cocina, dietas, tablas calóricas.
Interés en cocinar para los demás.
Sentimiento de culpa por haber comido.
Alteraciones en la forma de comer (Ej. Ocultar comida, trocearla excesivamente, comer muy despacio…)
Levantarse de la mesa y encerrarse en el baño después de cada comida.
Aumento de la frecuencia y cantidad de tiempo que está en el baño.
Preferencia por comer a solas (evitar comidas en familia).
Rapidez con la que se acaba la comida de casa.
Encontrar comida escondida, por ejemplo, en su habitación.
Encontrar grandes cantidades de restos de comida, envoltorios, etc. en su habitación o en la basura.  

 

En relación al PESO:
Pérdida de peso injustificada.
Miedo y rechazo exagerado al sobrepeso.
Práctica de ejercicio físico de forma compulsiva con el único objetivo de adelgazar. Nerviosismo cuando no se practica.
Vómitos autoinducidos.
Abuso de laxantes y diuréticos.
Amenorrea (desaparición del ciclo menstrual) si es mujer, debido a la desnutrición.
Otros síntomas físicos debidos a la desnutrición: frío en las manos y pies, sequedad de la piel, estreñimiento, palidez o mareos, caída de cabello, etc.

 

En relación a la IMAGEN CORPORAL:
Percepción errónea de tener un cuerpo grueso.
Intentos de esconder el cuerpo (Ej. Vistiendo con ropa ancha).
Conductas ritualísticas y repetitivas (Ej. Pesarse, mirarse al espejo…).
 
 
 
Además suelen producirse cambios...
  
en el COMPORTAMIENTO: Alteración del rendimiento académico o laboral (Ej Excesiva dedicación al estudio). Aislamiento social y familiar. Comportamientos manipulativos y aparición de mentiras. Hiperactividad. Reducción de horas del sueño. Alteraciones en la sexualidad (Ej. Disminución del interés sexual - más típica en personas con anorexia nerviosa, promiscuidad - más típica en personas con bulimia nerviosa).  
en el área EMOCIONAL: Inestabilidad emocional (Ej. Aumento de la irritabilidad y agresividad, llanto, tristeza, ansiedad…). Apatía general, desinterés por todo. Sentimiento de minusvaloración y de culpa e incluso ideas suicidas que pueden llegar a intentos de suicidio.
y a nivel COGNITIVO: Pensamientos erróneos sobre la comida y peso (Ej.“La comida engorda”, “hay alimentos buenos y malos”, “si aumento de peso, aunque sean un poco, no pararé de engordar”). Pensamientos despreciando su cuerpo y su imagen corporal (Ej. “Mi cuerpo no es como yo deseo”).  Pensamientos sobre temas de control/descontrol (Ej. “Tengo que controlar todo la que como, si no me descontrolaré”). Baja autoestima (Ej. “Si mantengo el peso que yo quiero me sentiré bien conmigo misma”).

 

 

 

 


 

 

 

 

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A UNA PERSONA QUE NOS PREOCUPA?

 

 

Si alguien te cuenta que está sufriendo un trastorno de la conducta alimentaria o a ti te preocupa que alguien pueda tener un problema de este tipo… 

Qué hacer ante un TCA

 

Aborda el tema de forma directa y con comprensión. Puedes explicarle qué has notado, pero no le acuses ni trates de obligarle a que confiese nada. Hazle saber que te preocupa y que te gustaría ayudarle.
Escúchale y muestra comprensión ante su situación. Será de gran ayuda para ella.
Sugiérele que busque ayuda profesional. Es posible que no acceda a recibir tratamiento, pero es fundamental para su recuperación, así que deberás insistir en ello. Si no puedes obligarle a buscar ayuda, muestra disposición a hablar del tema si quiere y en el momento que considere oportuno. Si la persona te lo cuenta, es probable que te pida que no se lo cuentes a nadie, especialmente a sus padres si es menor de edad, pero si accedes a esta petición no le ayudarás a recuperarse. En última instancia, es mejor decirle que te ves en la obligación de hablar con sus familiares. Seguramente, se moleste, pero más adelante lo entenderá y te lo agradecerá.

Qué no hacer

 

Tomar decisiones precipitadamente. El problema no se va a resolver en en dos días. Es una situación complicada que requiere reflexionar antes de actuar.
Ayudarle a ocultar la enfermedad con tu silencio. Háblale de las cosas que observas y que te preocupan. Más que tratar de convencerle con argumentos racionales (Ej. “Estás demasiado delgada/o”), debemos hablarle a través del sentimiento (Ej. “Veo que lo estás pasando mal”).
Caer en los engaños de la persona enferma y autoengañarse. La enfermedad hace que las personas con trastornos de la conducta alimentaria tiendan a engañar a sus familiares y a sí mismas. A veces, también la familia desea creer que no pasa nada y se dejan convencer pero así no se les puede ayudar.
Intentar cambiar su comportamiento con sobornos, recompensas, castigos o culpabilidad. Ninguna de estas tácticas funciona y pueden empeorar la situación.

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